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Técnica del ablandado para extinción/control de incendios de interior desde el exterior.

En bomberos, siempre se ha tenido muy presente que en cualquier intervención nuestra prioridad ha sido el rescate, o tradicionalmente siempre se ha entendido así, ya que tanto en formación, como a través de las generaciones de bomberos más veteranos o de la extensa biografía que existe a lo largo de tantos años ha ido poco a poco cogiendo fuerza y entre mezclándose de varios sitios muy vario pintos, dando poco a poco a lo que estos años ha sido la única manera profesional de trabajar, dándola como buena solamente por el hecho de que siempre ha sido así, nos lo han enseñado así, o lo pone en algún manual o libro.

Pues bien, yo sigo en mis trece de no conformarme con lo que siempre se ha hecho y despertar conciencias para poder seguir avanzando en nuestro trabajo como avanza la sociedad hoy en día, para poder dar la respuesta más profesional posible.

Como decía, en bomberos y más en concreto en incendios de vivienda, de siempre se ha dicho que el rescate debe ser siempre nuestra primera prioridad, pero creo que no tiene por qué ser siempre lo primero que hagamos, y mucho menos cuando en la mayoría de los casos ni siquiera sabemos si existen personas, si están en situación de riesgo o dónde se pueden encontrar.

Últimamente (y cada vez más, gracias a Dios) hay más bomberos que nos planteamos si la prioridad en un incendio de vivienda es la  de realizar el rescate o directamente la extinción del incendio, ya que la extinción o control rápido del incendio puede dar más posibilidades de supervivencia a cualquier persona que se encuentre en cualquier parte de una estructura incendiada con lo que se soluciona la mayoría de las intervenciones.

Esto está en los últimos años cambiando en muchos servicios, pero la diferencia estriba en que algunos sitios esos bomberos con esas inquietudes son mandos y con poder y decisión de poder cambiar ciertos procedimientos, y en otros sitios solo somos meros bomberitos de a pie que no solo no nos toca pegarnos con  superiores, sino también con los propios compañeros, por plantear temas como este.

Está más que demostrado, que los incendios de interior que a día de hoy atendemos, tienen mucha más fuerza debido a los tipos de materiales que se tiene en las viviendas y generan más carga de fuego que los de hace unos años, por ello estamos obligados a plantearnos si las técnicas, materiales y tácticas que ha día de hoy utilizamos son las mejores en lo que a incendios de interior se refiere, siempre hay servicios que van avanzando día a día en este sentido y que nos lo ponen “bastante fácil a los demás”, pero para ello hay también que actualizarse y seguir avanzando en el tema, para adoptar nuevos métodos materiales y tácticas que otros servicios mejor y más preparados ya utilizan para mejorar la eficiencia y seguridad de las intervenciones.

Actualmente en muchas intervenciones y sobre todo en cuanto a extinción de incendios, existe mucho desfase en este tema entre servicios, entre parques, entre turnos y entre bomberos del mismo turno incluso o servicio,  y los incendios de ahora deberían de hacernos pensar sobre si lo que hacemos a la hora de actuar se podría mejorar o no, yo creo que si, y aunque la respuesta de muchos me la sé (porque los incendios tarde o temprano se apagan), no debería ser de cualquier manera.

Para ello deberían existir los procedimientos totalmente consensuados y adaptados a cada servicio y ponerlos en práctica continuamente con el reciclaje correspondiente y las practicas respectivas, e intentando en la manera de lo posible introducir los materiales nuevos, técnicas y tácticas que ya otros servicios se preocupan de realizar para dar un servicio lo más profesional posible.

Volviendo al tema que nos ocupa, el de las prioridades en las acciones tácticas a la hora de afrontar un incendio de vivienda de cierta consideración, a día de hoy, hay servicios que lo tienen claro y aunque tradicionalmente se nos ha enseñado que el rescate debe de ser siempre nuestra primera prioridad,  abogan por decir que no tiene por qué ser siempre lo primero que hagamos, y mucho menos cuando ni siquiera sabemos si existen personas en situación de riesgo, o dónde se pueden encontrar, y que la acción táctica que más posibilidades de supervivencia puede dar a cualquier persona que se encuentre en cualquier parte de una estructura incendiada es la extinción del incendio, con la que se soluciona un elevadísimo % de las intervenciónes.

Es por ello que defiendo también la posibilidad de VALORAR si realizar una extinción en un primer momento desde el exterior, sea a nivel de pie a tierra en la calle, o si no se llega desde la escala.

Está también mas que visto y demostrado que un primer ataque desde el exterior de una manera concreta (ABLANDADO) como medida urgente puede solucionar un tanto % muy alto de la intervención al conseguir que las condiciones en el interior empiecen a ser más favorables para todos nosotros y para las posibles víctimas.

Y aunque todavía en muchos servicios los incendios de interior se tienen que apagar solo por el interior, hay que tener en cuenta que muchas de las tácticas utilizadas por costumbre que se aplicaban hace años ahora pueden ser sustituidas por otras mucho más eficientes y seguras.

Entre ellas la que se viene a denominar ABLANDADO o ataque rápido con chorro solido por el exterior, que no nos lleve a pensar en inundar la vivienda solamente por el hecho de hacer un ataque por el exterior, nada más lejos de la realidad, no tiene por qué provocarse una inundación de la vivienda afectada y de las que por debajo se encuentran si se realiza de manera correcta.

Un ABLANDADO coordinado con el resto de los equipos intervinientes y con una aplicación correcta del agua, se debería de empezar a de tener muy en cuenta a la hora de afrontar este tipo de siniestros. Ni que decir tiene la importancia de esta coordinación que debe de llevar el mando de la intervención, para que no coincida al unísono un ataque por el exterior con otro por el interior, y no suponga un perjuicio más que un beneficio para el equipo que empiece a trabajar en el  interior.

Para poder utilizar esta técnica de extinción/control tendríamos que dejar atrás muchos cosas aprendidas, cosas que no dejan de ser suposiciones que por costumbre se han dicho como que la expansión del vapor generado al lanzar agua dentro del recinto incendiado propaga el incendio por el interior y quema a las víctimas por la acción del vapor que pueda generarse, eso no tiene mucho sentido ya que si hay alguna victima en el interior de una habitación con el incendio en pleno desarrollo las quemaduras que tenga no serán por nuestra acción, amén de ser mortales de necesidad, y si por un casual se encontrara en otra habitación diferente a la del incendio pero totalmente comunicado por espacios abiertos no solo no van a empeorar sus condiciones, sino que si se realiza de manera rápida y correcta sin duda mejorara las condiciones de temperatura, bajara la concentración de gases y según los casos podría subir el aporte de oxigeno con respecto a la situación anterior.

Que el único problema sería la falta de coordinación entre el equipo interior y el exterior que hiciera una mala aplicación de la técnica en tiempo y lugar.
A continuación describiré las peculiaridades de cómo debería de ser esa acción de ataque con agua desde el exterior.

La utilización del chorro de agua desde el exterior debe hacerse de la misma manera que si se hiciese por el interior:
  • A las partes altas del recinto.
  • Evitando la generación masiva de vapor cortando el chorro al echarlo de forma intermitente.
  • Cerrando el agua cuando las llamas desaparezcan Etc…
  • Una de las diferencias con la típica extinción desde el interior estriba en que se hace con chorro solido por varias razones:
    • Maximizar el alcance del agua para que llegue a su objetivo, que es la parte alta del recinto a través de la ventana etc... por donde salen las llamas.
    • Al ser chorro solido se provoca muy pocas turbulencias y no se interfiere en la salida natural de llamas, humo y vapor, ya que podríamos provocar un efecto no deseado de taponamiento de la salida si lo hacemos con una abertura ancha.
Para hacernos mejor una idea a continuación pondré la porción de un vídeo muy explicativo de como se ha de ejecutar esta técnica, ya sea desde una escala o desde el nivel del suelo.





En los siguientes enlaces se pueden ver diferentes modos de aplicar esta técnica, unas con mas o menos acierto a mi modo de ver pero efectivas, para mi en la mayoría de los casos se echa demasiada agua, aunque solo viendo el vídeo es difícil analizar si se podía echar menos, no pretendo que nadie se moleste por el comentario, en ningún momento se pretende criticar ninguna intervención, solo analizar la situación desde una posición que reconozco no es la mas idónea como el estar detrás de la pantalla.

  • A partirn del minuto cuatro se ve como se realiza esta acción, http://deprofesionbombero.blogspot.com.es/2013/09/incendio-de-vivienda-en-benidorm.html
  • En el tercer video del enlace se ve como se hace desde la escala http://deprofesionbombero.blogspot.com.es/2013/06/incendio-de-vivienda-en-bruselas.html
  • Otro incendio con una aplicación parecida utilizada en primer momento solo para evitar la propagacion por el exterior, aunque despues pasa a ser totalmente ofensiva. http://www.diariovasco.com/20131025/local/comarca/incendio-vivienda-lasarte-oria-201310251001.html



Los servicios de bomberos hoy en dia.

A día de hoy en las intervenciones de algunos servicios de bomberos, se evidencia la falta o deficiencia de criterios organizativos que nos lleva a sufrir una falta de eficiencia, de seguridad, o de las dos, en las intervenciones. 

Esto es un tema muy grave e importante como para tomarlo tan a la ligera como se toma a día de hoy por parte de muchos dirigentes de algunos servicios de bomberos en España. 

Debido a la falta de regulación de los servicios de bomberos a nivel nacional la gestión de los servicios de bomberos tan particular que tenemos en España seguramente tenga mucho ver en estos problemas organizativos que sufren algunos servicios de bomberos, ya que al estar encuadrados dentro de la ley de protección civil se considera que las localidades con más de 20.000 habitantes están obligados a prestar el servicio contra incendios y salvamento, los que no llegan esa cantidad, en teoría son las diputaciones provinciales a las que pertenezcan, las que asumirán el servicio contra incendios y salvamento de esas localidades, pero sin especificar y obligar a nada más, no hay un orden establecido de cómo tiene que funcionar un servicio, con que personal mínimo, que materiales y herramientas , cuantos vehículos y que tendrían que ser necesarios, la formación base imprescindible para trabajar de manera eficiente y segura, etc… 

A día de hoy los servicios de bomberos se suelen tener su existencia dependiendo de su organización territorial, algunos han conseguido unificarse por medio de las comunidades autónomas (Madrid, Cataluña, Navarra, etc..), otros por medio de las diputaciones citadas (Valladolid, etc…), por supuesto por ayuntamientos (Madrid, Barcelona, Valencia etc…) o consorcios (Badajoz, Córdoba, Ciudad Real, etc…), encuadrándose por norma general dentro del régimen del funcionariado y algunos del personal laboral al servicio de esas administraciones públicas, y últimamente están tomando más fuerza las empresas privadas que ya no solo atienden a empresas y sectores privados, si no que están prestando servicio a algunas localidades (Galicia) , sin olvidarnos de los “bomberos voluntarios” tan mal llamados “bomberos”, así como incluso la protección civil que en algunos casos tienen mas facilidades y recursos materiales que algunos servicios públicos de bomberos. 

Esta es la amalgama de servicios que conviven a día de hoy en nuestro país, con un caos organizativo a nivel nacional, y sin una base clara, ni un criterio sobre los temas citados, en los que el único perjudicado es el ciudadeno de a pie, y como siempre en este país, tenemos la desgracias de tener ciudadanos de primera, de segunda y de tercera, porque quien tiene la suerte de vivir en zonas pobladas y prosperas, por lo general son los que suelen tener dentro de sus deficiencias los mejores servicios para la atención de siniestros. 

Encima si tenemos en cuenta que suelen ser los políticos los gestores y jefes que marcan el rumbo de los servicios, que no son ni por asomo profesionales de las emergencias (por mucho que algunos crean que lo son), que miran más temas políticos y otros que nada tienen que ver con lo operativo, nos encontramos que cada vez se hace más difícil el poder trabajar de manera profesional dentro algunos servicios de bomberos. 

Estos problemas, que junto a la crisis económica que ha día de hoy afecta a muchas de las administraciones públicas, vienen empeorar cada día de manera lenta pero degenerativa a muchos servicios de bomberos que poco a poco están muriendo, si, muriendo poco a poco, otros poco a poco subsisten gracias al buen hacer de sus profesionales, y otros pocos sin embargo están ya están muertos sin estar enterrados, como un enfermo que intenta aferrarse a la vida de cualquier manera haciendo caso a cualquiera y sin tratamiento alguno, pero que si no se cambia radicalmente en su tratamiento y se pone en manos de profesionales, la diagnosis posiblemente sea la muerte, rápida o lenta, pero la muerte. 

Esto es la realidad de muchos servicios de bomberos que subsisten en España a día de hoy, aunque a muchos de los dirigentes de estos servicios no quieran, no puedan o no les guste admitirlo. 

Por el deber de servicio que tenemos hacia los ciudadanos que religiosamente pagan sus impuestos, sería conveniente sacar a estos servicios de la senda que les lleva inexorablemente a esa muerte consentida por caer cada vez más en la falta de prestación de un buen servicio por la falta de eficiencia y seguridad en las intervenciones, que debido al abandono y a la falta de organización a que estamos siendo sometidos muchos servicios cada vez se hace más difícil y complicado conseguir dar un servicio profesional y de calidad. 

 Me gustaría poder equivocarme, pero al igual que está pasando con otros sectores públicos que están tendiendo a privatizarse poniendo la excusa de que no funcionan, y posiblemente no funcionen porque ahí están que los números que encima lo avalan, pero todos sabemos que eso no es así realmente, la principal causa de que no funcionen algunos servicios que asume el sector público es por la mala gestión y mala organización, y con el tiempo con los gobiernos tan malos que estamos teniendo en los últimos años, sobre todo en la gestión de las administraciones, nos llevan por el camino de la extinción, no sé si premeditamente por temas de privatización, por incompetencia o por desconocimiento de esta problemática que existe en muchos servicios de bomberos. 

No olvidemos quienes son los gestionan los servicios de bomberos, que tendrán muchos estudios y serán algunos muy inteligentes, pero que por lo general suelen ser personas incompetentes para organízanos operativamente, y que además estos temas no les importa nada, no son muchos los servicios en los que los verdaderos profesionales que han vivido la profesión en sus raíces y tienen las ideas claras de cómo hacer para que funcione un servicio de bomberos.

 Los servicios de bomberos deberían de estar en manos de profesionales en cuanto a la organización, y los políticos no tendrían que tener cabida en los servicios de bomberos como dirigentes, como mucho como gestores del dinero público destinado a los mismos, realmente se necesitarían buenos gestores que sepan darle a los profesionales lo que realmente se necesita para dar un servicio profesional, los políticos que se dediquen a velar por nuestros intereses y que lo demás, que lo dejen en manos de profesionales que mejor nos irá. Lo que voy a proponer a continuación es una utopía, pero la decisión sobre cómo deben de funcionar y organizarse los servicios de bomberos debería de estar bien organizado y estructurado jerárquicamente a nivel nacional por parte de profesionales de las emergencias, que tengan méritos y experiencia sufriente en estas tareas (que me consta que hay muchos) como para establecer unas bases para todos los servicios por igual.

 Creo que lo mejor sería fijarse en lo que ya funciona, y que además funciona bien, una estructura como en el ejército o la policía, pero no en cuanto a su disciplina marcial como por ejemplo los bomberos de Francia, si no fijándonos en su estructura jerarquizada y centralizada por el estado, todos los ciudadanos saldrían beneficiados, el gasto seguro sería menor y mejor administrado de manera global que individualmente, y no existirían tantas desigualdades a la hora de atender una emergencia dependiendo de si tu comunidad es más o menos rica o de que tenga más o menos suerte con los que gestionan el servicio.

 Además, los profesionales de las emergencias seriamos todos iguales, con los mismos derechos como trabajadores, igualdad de salarios y beneficios como movilidad, etc…, sin que el politiquillo de turno ordene sin criterio alguno el “aquí ordeno y mando yo” (como en la época franquista), simplemente por el mero hecho de que se crea mejor y más que tú.

 Los méritos serían los mismos para todos, a la hora de opositar, el que más se lo curre que entre a trabajar, para no dar cabida a tanta boca agradecida que hoy en día existe en cada servicio, también ganaríamos más conocimientos en cuanto a formación y manera de trabajar, y se acabarían esos problemas tan graves que seguimos arrastrando en el tema de la formación la cual es tan diversa y vario pinta, que es increíble lo que cambia de unos sitios a otros de la geografía, la falta de ella y sobre todo de buena formación para todos por igual, no hace más que impedir que se pueda seguir avanzando en el servicio que se le da al ciudadano. 
 Yo me indigno, ya no como bombero, sino como ciudadano que conoce de primera mano este problema que la mayoría de los ciudadanos desconoce pensando que en todos sitios se trabaja o tienen los mismos recursos para que le solucionen cualquier emergencia que puedan tener, y la realidad es otra, según donde se encuentran los servicios de bomberos unos tienen más o menos posibilidad de obtener mejor resultado que otros. 

Realmente esto que estoy comentado es pura utopía, pero si lo pensamos bien, eso sería el ideal perfecto, yo solo quiero poner mi pequeño granito de arena a este problema de falta de organización de muchos servicios de bomberos intentando despertar la conciencia de los ciudadanos y sobre todo bomberos que también somos ciudadanos.

Desde mi situación poco puedo hacer, pero me niego a no intentar hacer lo posible para cambiar el rumbo que está tomando mi vida a nivel profesional como bombero, para intentar alejarme de esa corriente que me arrastra como a muchos compañeros a dejar de ser y sentirte ya no un profesional, sino un bombero. 

Es por ello que afronto de momento yo solo este reto de poder enfrentarme al sistema para seguir siendo lo que siempre he querido ser un bombero profesional al servicio del ciudadano. Por ello que se me hace imprescindible demandar una buena y correcta organización para que tanto del equipo de bomberos actuante entre sí como con las demás fuerzas de seguridad, servicios de mantenimiento y por supuesto con los servicios sanitarios, podamos dar a la ciudadanía el servicio que se merece. 

Resumiendo diremos que para conseguir dar al ciudadano el servicio que se merece y demanda hoy en día la evolución de la sociedad, necesitamos ser más profesionales, eso implica trabajar con más eficiencia y seguridad, y esto solo se puede conseguir con una buena organización de los servicios de bomberos.

Air Rope. Tunel de rescate inflable.

El air rope es un túnel de rescate inflable que se puede utilizar en situaciones de inundación. Es una opción más alternativa al sistema de poleas y cuerdas, y parece más fácil de usar. En lugar de enfrentarse a la corriente, cruzando el río asegurando con cuerdas, se utiliza el pie de aire inflable. Se bombea aire a un tubo  en forma de rosquilla que se extiende .
     Puede ser utilizado como una vía a través de un río, asegurandolo al suelo, a un árbol en cada extremo, etc...
     Un motor y la hélice crean un potente flujo de aire, la boquilla de aire tiene un racord stroz para evitar fugas de aire,
los componentes de metal son de una aleación de aluminio ligero y fuerte. Cuando se desinfla, el tubo se puede doblar y embalar en su caja.

 












Reflexion sobre la falta de organizacion en muchos servicios de bomberos



En bomberos, en toda acción que llevamos a cabo tendríamos que partir de una máxima, la resolución de cualquier tipo de emergencia (o no emergencia) de la manera más profesional posible, teniendo que aplicar una forma o método (que serían los procedimientos) de hacer las cosas para llegar a la resolución de nuestro objetivo que no es otro que la resolución de cualquier emergencia de una manera como digo profesional, lo que implica que tienen que ser:

  • Seguras tanto para víctimas, intervinientes y no intervinientes.
  • Eficientes en la manera de utilizar y gestionar los recursos humanos y materiales que tenemos en nuestras manos, sin olvidar la formación, los procedimientos, las practicas necesarias para conseguir dicha eficiencia, lo que nos llevaría a actuar de una manera mejor y más rápida buscando por supuesto siempre el equilibrio con la seguridad y la eficiencia.

Para poder conseguir la máxima citada, todo servicio bomberos que se precie de serlo y más teniendo en cuenta que somos un servicio por y para el público, este objetivo o maxima al igual que en otros sectores públicos de nuestra vida debería de ser incuestionable.

¿Qué es lo que hace falta para poder conseguir el objetivo de la resolución de cualquier tipo de emergencia (o no emergencia) de la manera más profesional posible?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta para poder conseguir seguridad y eficiencia es una buena ORGANIZACIÓN, organización a la hora de trabajar individualmente y en equipo para de poder desenvolvernos de una forma eficiente y segura.

Es muy importante la aplicación de una estructura u organización en cada tarea que se realiza en cualquier trabajo, para poder trabajar de una forma ordenada y no aleatoria, lo primero que tenemos que intentar es descartar el factor suerte, si bien, no se descarta la compañía de la suerte totalmente en cantidad de intervenciones, no debemos depender exclusivamente de ella, sobre todo si buscamos que al repetir en alguna ocasión la acción de nuevo y no nos acompañe la suerte, evitar poner en riesgo los objetivos de seguridad, eficiencia. De no ser así generará como en muchas ocasiones un  exceso de incertidumbre en la intervención, que acrecienta el nivel de estrés lo que llevaba a aumentar la probabilidad de error.

Lo que no entiendo porque todavía en muchos servicios de bomberos no se ponen los medios necesarios para poder tener una organización idónea a la hora de trabajar, en forma de procedimientos para todo, formación única de calidad y para todo el mundo, y la realización constante de practicas para asimilar los conocimientos adquiridos y los procedimientos.
Es una lastima que a Dia de hoy sigamos reclamando esto en vez de dedicarnos a seguir evolucionando en nuestro desempeño de funciones.